El hambre lo hará comer…

Hablando de amenazas como “si no comes, no vamos”, voy a confesar algo: En realidad, nunca he podido entender esa obsesión de las madres (Y aquí hablo en general, no sólo de tu mamá, sino de la mía y de otras muchas que he visto) con el hecho de que sus hijos coman.

1465028_25481

En mis recuerdos, me veo a mí mismo sentado a la mesa, sin ganas de comer, bien fuera porque ya estaba lleno o porque no me gustaba la comida, y recuerdo también las advertencias de “Se lo come todo”, “No quiero ver nada en el plato” o el sencillo y categórico “Coma”, proferidas por mi mamá, mi tía o mi abuela, que me exhortaban a continuar comiendo a pesar que no me apetecía en absoluto.

Recuerdo también haber desarrollado por esta razón un cierto desagrado hacia la hora de la comida, que en lugar de ser un momento para compartir en familia y quizás degustar de algo delicioso, se convertía en un momento en que tenía que suspender mi juego para participar contra mis deseos en un rito de sometimiento que generalmente duraba por lo menos una hora.

do-not-force-feed
Lo cual, claramente, contribuye a una relación muy sana con la comida

Y ahora, que soy adulto y que tú eres mi hijo, detecto trazas de la misma situación en nuestra relación, y admito que no me gusta en absoluto.

Ahora, seamos claros: No quiero decir que no me parezca importante que compartamos todos juntos de la hora de la comida, y mucho menos que no me importe tu alimentación.  Sin embargo, creo también que precísamente la hora de la comida debe ser un momento de armonía en familia, y no un momento de malestar para todas las partes involucradas.

food_fight
Ni mucho menos una batalla campal

En condiciones normales, nuestro estómago tiene un volumen equivalente al de nuestras manos, unidas como en señal de oración, y ligeramente “encocadas” para crear un espacio entre las dos.  Éste debería ser el volumen de una porción normal de comida.

En tu caso particular, eres un niño de apenas dos años y medio, que pesa alrededor de 12 kilos. Los expertos dicen que requieres de alrededor de 1.000 a 1.200 calorías diarias, y que probablemente estarás bien con un almuerzo de 50 gramos de proteína, media taza de grano y media taza de vegetales…

fat-kid-570x403
¿Para qué presionar para que consumas más de lo que tu cuerpo requiere?

Claro que es importante que te alimentes bien, que balancees tus comidas (No todo en la vida es chocolate) y que compartas con tu mamá y conmigo un momento, pero estoy convencido que esto no es algo que se debe forzar, sino que debe inculcarse de una manera progresiva, motivando buenos hábitos alimenticios desde que estás muy pequeño (Como tú ahora).

En últimas, estoy convencido que la naturaleza es sabia y que ningún ser vivo en sus cinco sentidos se dejará morir de hambre voluntariamente.

contentitem-6491332-52377399-5xi4xswvxfzc6-or
Excluyendo, claro un desorden alimenticio

Al final, supongo que el hambre te hará comer…

Te quiere,

Papá

Anuncios

Un comentario en “El hambre lo hará comer…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s