Estereotipos

Los seres humanos tenemos una tendencia a clasificarnos a nosotros mismos en grupos: Los hombres y las mujeres; los blancos y los negros (Entre otros muchos); los de un cierto lugar y los de fuera.  Es una tendencia casi universal que nos ayuda a encontrar identidad y un sentido de pertenencia, algo que muchos de nosotros anhelamos en secreto.

la-crisis-de-pertenencia-adolescente
Especialmente cuando sentimos que no pertenecemos

Pero esa tendencia a clasificarnos tiene un lado negativo, porque así como puede ser incluyente, puede ser bastante excluyente; en particular cuando nuestra categorización parte menos de la similitud y más de la diferencia; y más aún cuando asignamos erróneamente atributos de valor a esas diferencias, generando fenómenos de segregación, discriminación y exclusión hacia grupos enteros.

Uno de estos fenómenos es la generación de estereotipos, en la que creamos una versión simplista y caricaturizada de todo un grupo a partir de una serie de atributos que asumimos como ciertos, muchas veces simplemente porque la tradición así nos lo dice.

estereotipos-arquetipos-narracion-grafica-will-eisner

Te pongo el ejemplo de “los costeños” (Pidiendo de antemano el perdón de ellos).  A pesar de tener la mitad de mi sangre costeña, el haber crecido en el interior (Y sin mucho contacto con esa rama de la familia) hizo sencillo que me fuera transmitida una imagen estereotípica del costeño.  Llámese, la idea de que son perezosos, bulliciosos, irresponsables, que siempre se la quieren pasar de rumba o de siesta y que en general no quieren hacer “más ná”.

Esta imagen mental se forjó en mí de una forma tan arraigada que incluso cuando conocí a personas como Franky, Luis, Tatiana, Clara, Gustavo o Freddy -Todos ellos serios, brillantes, trabajadores y muy responsables -, mi cerebro se ceñía tercamente al estereotipo, sacando excusas como “es que ellos son la excepción” (La que supuestamente “confirma la regla”, como dice el dicho del que tanto se burla mi amigo Carlos), “es que ellos viven en Bogotá” o sandeces por el estilo.

cantores
Ah, pero los demás…

Entonces, un día, mientras trabajaba en una empresa que giraba alrededor de los procesos de negocio, fuí a visitar la mina del Cerrejón, en la Guajira, a dar capacitación en la herramienta que brindaba la empresa; y para mi sorpresa me encontré con unos ingenieros muy “tesos”, que -Debo admitirlo -me dieron 3 vueltas.  Pero es que ellos no eran “costeños, costeños”…  Ellos tenían influencia holandesa, y eso hacía toda la diferencia.

Años después volvería a viajar de comisión, esta vez a la Refinería de Cartagena, donde estuve apoyando la estructuración de un proyecto de Mantenimientos Menores.  De nuevo, allí encontré un equipo de trabajo muy fuerte, muy responsable, que hacía maravillas en los sistemas de información, y con los que tuve una dinámica espectacular.  Pero es que, de nuevo, la cultura corporativa hace toda la diferencia.

ecopetrol
Y es que la iguana pesa

Hoy vengo de un viaje a Montería, en donde tueve la oportunidad de compartir con varios representantes del ecosistema de innovación de la ciudad, y darme cuenta de las cosas maravillosas que están haciendo, quedando incluso con la boca abierta ante varios de los testimonios.  Gente seria, responsable, brillante, trabajadora y emprendedora que saca adelante proyectos maravillosos que tristemente en el interior desconocemos.

Una de las historias de Tarzán cuenta que después de tener un encuentro con los pigmeos, en el que terminó siendo capturado, Tarzán despertó y de pronto vió con sorpresa que todos habían crecido a su estatura.  Fue hasta después de un rato que ellos mismos le hicieron caer en cuenta de lo ridículo que era que todo un pueblo creciera a su estatura, y que la verdad era que él -Tarzán -se había encogido.

antmen22bcopy2b2
Lo cual me da una excelente excusa para poner una imagen de Frank Frazetta en mi blog

De la misma forma, yo debo admitir que aún a pesar de las constantes evidencias en contra, caí en una percepción poco objetiva y sin ningún fundamento, probablemente creada en el interior para descalificar a todo un pueblo de gente capaz y trabajadora, quizás a partir de una generalización injusta de los atributos menos agradables de un puñado de sus representantes.

El caso es que por mi parte pido disculpas públicamente por haberme dejado cegar por el prejuicio y la preconcepción; y a tí, hijo mío, te pido que no te dejes llevar por los estereotipos sin antes darte la oportunidad de compartir con las personas y hacerte tu propia idea de cómo son.  Probablemente te sorprenderás positivamente.

Te quiere,

Papá

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s