Respeto

Hace unos días hablaba con mi amigo Juan Carlos acerca de una persona en su entorno que no le merecía particular respeto.  Después de darle un par de vueltas al tema, llegamos a la conclusión que realmente eran pocas las personas que merecían su respeto -Y la mayor parte estaban muertas.  De hecho, incluso con ese respeto, cada uno de los ejemplos a los que llegamos tenía una serie de características personales que bien habrían podido llevarse ese respeto al traste.

winston-churchill-foundation-us
Winston Churchill, por citar un ejemplo.

Ahora bien: Conozco a Juan Carlos, y no es una persona particularmente irrespetuosa (Irreverente sí, pero irrespetuosa no).  La cosa es que la palabra “respeto” tiene varias acepciones, dependiendo del contexto.  Tan sólo en una de las definiciones de la Real Academia Española, aparece como “Miramiento, consideración, deferencia”.  En nuestra conversación, claramente nos referíamos al respeto como una suerte de deferencia, no como consideración.

Hace un par de meses en los ascensores del edificio en el que vivimos comenzaron a poner un anuncio pidiendo a los residentes que no maltrataran al personal de aseo, vigilancia y administración de la copropiedad.  Este anuncio me hizo recordar cuando en mi servicio militar tuve que fungir como recepcionista de la oficina del Director del INPEC…  Recuerdo bien que la gente me ignoraba o claramente me consideraba un obstáculo y me trataba con el mayor desdén.

c480x270_45
Hablemos de “golpe al ego”

Sin embargo, siempre estaba la rara persona que pasaba y saludaba con algún nivel de cortesía, y era algo que se sentía bien…  Una suerte de validación de tu existencia en un gesto tan sencillo como un saludo; algo que aprendí para un futuro.  Efectivamente, nada te quita el darle el saludo a cualquier persona, sin importar su condición social o el oficio que esté desempeñando, y sí le estás dando esa validación que es tan importante para todos nosotros como seres humanos.

Pero el respecto, en cuanto a cortesía, no se detiene sólamente en el saludo: El escuchar (Activamente) a la otra persona cuando te habla -Algo que las generaciones entre tú y yo han ido perdiendo cada vez más, a causa del advenimiento de los celulares -, el no tratar mal a las otras personas por nimiedades, el no referirse a otras personas con términos derogativos, todo ello son muestras de respeto.

millar
Lo que no es fácil en un mundo cada vez más irrespetuoso

Cuando comencé a pensar en esta carta, la idea era ligarla a las cartas anteriores sobre el feminismo y el papel de la mujer.  El plan era mostrarte la importancia de respetar a las mujeres en tu vida: A tu mamá, a tus primas, a tus tías, a tu futura compañera sentimental (Si la hay) y a las demás mujeres en tu vida.  Sin embargo, creo que el mensaje que te quiero dar es que respetes a todas las personas con las que te topes: Hombres, mujeres, ricos, pobres, jefes, subalternos, empleados y demás.

Al menos en lo que respecta a la cortesía.  Con la deferencia prefiero que sigas el ejemplo de Juan Carlos y que seas mucho más selectivo.

Te quiere,

Papá

Anuncios

Un comentario en “Respeto

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s