Baby’s Day Out

La semana pasada, tus nonos cumplieron 49 años de matrimonio.  49 años que han pasado por sus altos y sus bajos -como todo matrimonio -, pero que al final los han visto superar este tiempo juntos y unidos como pareja, y les han dado 4 hijos que se destacan por ser excelentes personas, muy trabajadores, ligeramente paranóicos y un poco melancólicos.  Hijos entre los que -lógicamente -se cuenta tu mamá.

wp-1448980267988.jpg
Aquí en el centro.  ¿Notas el parecido?

Por eso, después de que pasaste la noche en la casa de tus nonos, tu mamá decidió invitarnos a todos a almorzar en un restaurante que les gustara a tus nonos.  Y visto que hemos tenido muy buenas experiencias con sitios como Andrés Carne de Res y La Hacienda la Margarita, queríamos llevarlos a un sitio así: Un sitio que tuviera algo de show o de espectáculo que fuera del agrado de los dos.

Como teníamos restricción de vehículos, sin embargo, decidimos buscar algo dentro de Bogotá, y nuestra primera opción fue Andrés D.C., la sucursal de Andrés Carne de Res que queda dentro de la ciudad.  Así, nos dispusimos a salir -la mitad en carro y la mitad en taxi -hacia el lugar, y al poco tiempo estábamos allí.

btar-andres-dc
Oooooohhh!!!

El problema: El sitio es bastante lleno en Domingo, llegamos un poco tarde y no teníamos reservación.  Todo esto combinado hizo que nos dejaran esperando en la barra mientras se desocupaba alguna mesa.  Y estando los 6 con tu primo Tomás, contigo, con coche y pañalera, el rato resultó algo largo, incómodo para nosotros y estorboso para todos los que intentaban pasar a nuestro alrededor.

Pero el punto álgido de la tarde llegó cuando los saltinbanquis que caracterizan al sitio llegaron con trompetas y explosiones para celebrarle a alguien en una mesa vecina su día de cumpleaños: En ése mismo momento saltaste del susto en tu coche, y al instante siguiente estabas llorando como yo creo que nunca te había escuchado llorar.

wp-1448981255928.jpg
Y te he escuchado llorar muy fuerte

Inmediatamente te alcé y salí corriendo contigo tan lejos del sitio como me fue posible, tan rápido que no me dí cuenta que tenías una manilla que concordaba con la de tu mamá, y que sólo ella te podía sacar de allí.  Así, tuvimos que esperarla mientras tú seguías inconsolable y en la puerta estaban en una fiesta flamenca que no mejoraba mucho las cosas.  Por suerte para mí, allí me encontré con Ingrid y con Felipe, quienes al menos me dieron un poco de apoyo moral mientras yo aún trataba de calmarte.

img_20151129_145433060.jpg
Aquí, tu mamá y tú frente al sitio: Nótese tu cara de enojo

Después de algunas peripecias, finalmente logramos que todos salieran de allí y nos dirigimos a un restaurante cercano que se llama El Techo, en el que ya alguna vez habíamos comido con tus nonos y mis papás.  El sitio, que resultó ser mucho más tranquilo, también tenía una música que le gustó mucho a tu nono, y la comida estuvo deliciosa.  Tú estuviste mucho más tranquilo y sonriente, y además tuvimos la oportunidad de sentarnos cerca de Paquita Gallego.

Salimos del sitio seguros de que, a pesar del impase y el estrés del principio, la velada había sido un éxito.  Nos tomamos unas fotos en la entrada y nos fuimos a casa muy contentos.  Aprendimos que por lo pronto hay ciertos ambientes que son muy pesados para ti, y ya sabemos para evitarlos por un tiempo.

img_20151129_171825312_hdr.jpg

Te quiere,

Papá

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s