Me preocupa tu generación, parte 2: El Legado

…y eso sonó a nombre de película.

Pero es cierto: Ya te mencioné en alguna oportunidad que el cuento que “los niños son el futuro de la humanidad” me parece un poco irresponsable de parte de los adultos, porque considero que nosotros deberíamos asegurarnos de entregarle a los niños el mejor mundo que podamos antes de soltarles la responsabilidad de ser el futuro.  Y muchas veces ese no es el caso.

De hecho, suele ser más así…

Pero en nuestro caso no es así: Nosotros, los adultos de mi generación -y las generaciones anteriores -les estamos entregando a ustedes un mundo en que el aire y el agua están contaminados y escasean cada vez más, y en que no es segura la sostenibilidad del medio ambiente…  Sin hablar de los grandes problemas sociales que también pensamos dejar en sus manos.

Y no es un tema menor: Si bien desde hace mucho tiempo se ha hablado de que los recursos naturales van a terminar por ser agotados, siempre nuestra capacidad técnica estuvo por delante de este consumo, permitiéndonos subsistir como especie.  Sin embargo, fue precísamente nuestra capacidad técnica la que en los últimos 100 años ha comenzado a jugar en nuestra contra: El uso indiscriminado de combustibles fósiles, la producción constante de desechos plásticos y nucleares, la contaminación del agua y la “obsolescencia programada” están literalmente matando a nuestro planeta.

Los seres humanos nos hemos convertido en una plaga, transformando todo a nuestro antojo, con tan poco respeto por la naturaleza que hemos acabado con miles de especies a nuestro paso, hemos cambiado el caudal de 2/3 de los ríos del planeta, hemos cambiado el clima del mundo entero y dejado nuestros desperdicios en la tierra y el océano por igual.

Y lo divertido es que en nuestra soberbia somos completamente inconscientes de que el mundo no nos necesita, pero nosotros sí a ella, como nos recuerda Julia Roberts en este poderoso video:

Ayer mirábamos con tu madre un documental en el que hablaban de qué pasaría con el mundo en el caso en que todos los seres humanos desaparecieran de pronto.  Y aunque el panorama general es impactante y un poco triste, a mí me dio un poco de esperanza (Y una gran cantidad de ideas para una historia que tengo entre manos): Si hoy dejamos de producir la cantidad de CO2 que producimos hoy en día, probablemente en 200 años la tierra estará totalmente recuperada de buena parte del daño que le hemos hecho.

Y eso es sólo en lo que respecta al aire…  El agua, la tierra, se recuperarían incluso más rápido.  Y no tenemos que desaparecer, como en el documentar: Sólo tenemos que dejar de abusar de ellos.

¡Aire puro! ¿Te imaginas?

Lo mejor es que las condiciones están dadas: Mientras la conciencia crece en todo el mundo, la crisis del petróleo se agudiza, y por todo el mundo se comienza a generar investigación y desarrollo en energías más limpias y renovables, que no dañan al medio ambiente.  Si los intereses económicos que se encuentran anquilosados en este mundo no se interponen en el curso natural de la historia, en los próximos años posiblemente tengamos un punto de inflexión en este camino de destrucción en el que hemos estado por más de cien años.

¿Quién sabe? De pronto podamos entregarles a ustedes, los niños de hoy, un mundo un poquito mejor del que recibimos…  Y entonces poder decir de manera responsable que ustedes, los niños, son el futuro de la humanidad.

Te quiere,

Papá

Anuncios

Un comentario en “Me preocupa tu generación, parte 2: El Legado

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s