Una Larga Trayectoria Deportiva -Epílogo

Volviendo un poco al Sistema Educativo Tradicional -y esto es algo a lo que le he dado bastantes vueltas -, creo que lo que respecta a la Educación Física está un poco desenfocado.  En parte, porque la tarea de un profesor de Educación Física es hacer que sus estudiantes desarrollen un cierto amor por la actividad física que les lleve a continuar esa actividad incluso en horas extracurriculares, y mucho tiempo después de haber terminado la época escolar.

Durante el resto de su vida, preferiblemente

Sin embargo, esto no se logra desconociendo las diferencias en el acercamiento a la actividad física de las diferentes personas, y dedicándose a “sacarles la leche” a todos por igual.  Esto sólo logra crear un desagrado hacia dicha actividad física, como terminó por crearlo en mí durante mi época escolar.

Y lo malo es que soy conciente que ése desagrado juega en mi contra.  No es un cliché decir que el ejercicio es salud: Ya te mencioné que el ejercicio constante aumenta tus años de vida.  Te ayuda a oxigenarte, desarrolla tus músculos, mejora tu desempeño cardiovascular (Reduciendo la probabilidad de problemas cardíacos), mejora tu digestión y -una de las principales motivaciones para muchas personas -mejora tu apariencia física:  No es raro que muchas personas hagan ejercicio en busca de un viente plano, un abdomen marcado, unos brazos y piernas torneados, una cola firme…

¿Necesitas motivación?

Pero los beneficios no son sólo para el cuerpo: Los griegos sabían que “Mente sana en cuerpo sano”, y esto se debe a que la oxigenación extra que le llega a tu cerebro, te ayuda a pensar mejor, y te ayuda a liberar endorfinas, mejorando tu capacidad de recopilar nueva información y mejorando tu estado de ánimo.  Así que, además de mejorar tu capacidad mental, el ejercicio te hace más feliz.

No. No tanto. Ella está exagerando.

En suma, lo que quiero con esta carta es invitarte a hacer algo actividad física.  Me encantaría que seas una de esas personas que encuentran el ejercicio en sí mismo satisfactorio -y procuraré trabajar pasa que así sea -, pero si el ejercicio en sí no es suficiente, puedes buscar fuentes adicionales de motivación: Aprender artes marciales para defensa personal, aprender a bailar, aprender algún deporte…  No importa, lo importante es que practiques algo de actividad física en forma constante, y que disfrutes hacerlo.

¿Quién sabe? De pronto hasta me logres motivar a mí…

Te quiere,

Papá

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Un comentario en “Una Larga Trayectoria Deportiva -Epílogo

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