Padre en Casa

Como te decía en la carta pasada, podría parecer que estoy haciendo un caso en favor de la educación en casa.  Incluso, pensando en la posibilidad cada vez más cercana de que tu mamá regrese al trabajo, uno se pregunta si lo mejor no será que uno de los dos se quede en casa a cuidarte.  Sin embargo, la verdad es que dudo mucho que cualquiera de estas cosas vaya a suceder contigo, y tengo varias razones que te quiero exponer al respecto, por si algún día te lo preguntas.

En los últimos años hemos visto a varias parejas de amigos y conocidos decidir que uno de los dos (Generalmente la mujer) se va a quedar en casa para cuidar a los niños, mientras el otro (Generalmente el hombre) continúa trabajando.  Los resultados que hemos visto han sido mixtos, cuando menos: Mientras que algunas parejas (Pinzas y Johanna, Javier y Gina) han logrado mantener un muy buen balance con la situación, a otras les ha causado conflictos enormes, que en general han terminado por destruir el matrimonio.

No es algo que nos parezca deseable

Analizando un poco los tanto casos que han sido exitosos como los que no, un factor fundamental es el económico.  En general, lo que hemos visto (Y aclaro que esto es pura percepción) es que si el aporte económico de uno de los padres es equiparable al costo que implica tener una persona externa cuidando al bebé, o tenerlo en una salacuna o algo por el estilo -Y digo equiparable, porque el hecho de tener a uno de los padres cuidando al bebé tiene un valor que es obviamente mayor al de una persona externa -, el que ese padre deje el trabajo y se dedique al bebé es justificable.

Ahora, que puede ser que no necesariamente el aporte económico sea similar, pero si el padre con mayores ingresos puede y está dispuesto a ser el único aportante dentro de la economía familiar, tampoco hay ningún problema.

Sin embargo, este no es nuestro caso: Los ingresos tanto de tu mamá como míos son superiores al costo de contratar a una persona -por una parte -, y por otra parte nuestro aporte es bastante similar en términos económicos.  El que uno de los dos deje de trabajar para dedicarnos a tu crianza significaría un duro golpe a la economía familiar.

Podría ser peor…

Otro elemento que hace funcionar -o fallar -un esquema de padre en casa es un tema de preferencias.  Para darte mi ejemplo: Como sabes, tu abuela (Mi mamá) ha trabajado toda su vida, y yo siempre la conocí como una mujer ejecutiva, más que como un ama de casa.  Como víctima que soy (Como casi todos los hombres) de un cierto complejo de Edipo, generalmente el tipo de mujer que me interesa tiende a ser una mujer trabajadora.  El prototipo de ama de casa no es el tipo de mujer que me interesa, y nunca lo fue.

Cuando conocí a tu mamá, uno de los factores que más me llamó la atención es que es una mujer que prácticamente se ha construido a sí misma, que ostenta un cargo de responsabilidad en una empresa muy importante, y que desempeña con gran maestría.  A tu mamá, además de amarla, la admiro; y considero que ése es un factor fundamental en nuestra relación.

Ahora, imagina que eliminamos ese factor (Que, como te digo, es fundamental) y que tu mamá se dedica únicamente a la casa.  No puedo decirte a ciencia cierta qué podría pasar…  De pronto en estos 10 años tu mamá y yo hemos construido una relación que podría resistir que se quite esa pieza, ¿Pero y si no?  Yo siento que a tu mamá le da un poco de miedo averiguarlo y, a decir verdad, a mí también.

Nuestra relación es algo muy importante como para ponernos a jugar Jenga con ella.

Finalmente, está el caso extremo: El hombre machista que quiere ser el único proveedor de la casa, y que “su mujer” se dedique al hogar.  Por un lado, tu mamá y yo no somos ése tipo de pareja, y por el otro -por lo que hemos visto -este tipo de relaciones no suelen terminar muy bien.

Ahora, que no necesariamente el esquema de padre en casa significa que uno de los padres se dedique exclusivamente al cuidado de la casa y/o los niños.  En los últimos años han surgido cada vez más oportunidades para trabajar en casa, y la sociedad se está moviendo gradualmente a un esquema de teletrabajo.  Un padre que teletrabaje tal vez no tendrá todo el tiempo en casa para dedicarle a sus hijos, pero probablemente al menos podrá estar pendiente de ellos.

Hasta cierto punto

Tenemos amigos que trabajan en casa, en su mayoría porque tienen su propio negocio, y por lo que he visto mi opinión es que el esquema tiende a funcionar bien: Los temas de desequilibrio económico y de percepción dejan de ser un factor, porque el padre en casa finalmente está trabajando.  El problema ahí se vuelve balancear las cargas laborales para no descuidar la familia, y viceversa.

Ni tu mamá ni yo tenemos nuestro propio negocio (Al menos al momento de escribir esta carta), pero sí tenemos la posibilidad de teletrabajar, aunque no necesariamente en unos días fijos.  De todos modos, espero que durante tu primera infancia podamos estar al menos uno o dos días a la semana contigo cada uno, de forma que podamos aprovechar el mayor tiempo que podamos contigo.

Vamos a ver cómo nos va.

Te quiere,

Papá

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2 comentarios en “Padre en Casa

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