Motivación y Evaluación

Hace casi 8 años ya que nació Sofía, la hija de Andrea: Una compañera de la Universidad que es cucuteña como tu mamá, y que no es un secreto ni siquiera para ella que fue mi amor platónico en los días de Universidad.  Hoy, ella es una muy buena amiga, con quien por efectos tal vez de la distancia me hablo menos de lo que me gustaría.

Recuerdo bien que cuando nació Sofi, Andrea estuvo muy pendiente de hacerle estimulación desde muy pequeña, y estuvo buscando varios libros al respecto.  Por eso, cuando tú naciste, le pregunté qué libros había mirado.  Ella me recomendó que mirara prácticamente cualquier libro de Glenn Doman, así que cuando estuvimos viajando para el grado de tu prima, estuve también buscando el libro.  Por desgracia, no lo encontré.

Sin embargo, cuando Carlos y Natalia regresaron de su estadía en el extranjero, aproveché para recomendárselos.  Efectivamente, hace poco me entregaron un libro con una portada como de los años 70, escrito por Glenn y Janet Doman, llamado “Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé”.

Este libro

Ahora, que la recomendación de Andrea no me pudo preparar para lo que me esperaba.  Verás: Me considero un buen lector, pero debo reconocer que para mí el libro ha sido un poco frustrante.  Tal vez porque espero que un libro llamado “Cómo multiplicar la inteligencia de su bebé” hable más del “Cómo” y menos del “Qué”, y llevo 10 capítulos en que me han dicho que los bebés son una maravilla, que pueden aprender lo que sea, que su cerebro es capaz de cualquier cosa, y yo he estado a punto de coger el libro y sacudirlo, gritando “¿Pero cómo? ¿CÓMO?”.

Por fortuna para mí, el undécimo capítulo comenzó a hablar de algo que -finalmente -resonó conmigo (Cuando ya me estaba forzando a leer un capítulo diario por pura constancia): El tema de la motivación versus la evaluación.  Según Doman, estas dos fuerzas están en contraposición: El poner de manifiesto que no sabemos algo al evaluarlo -como frecuentemente hacen los sistemas de educación tradicionales -nos aniquila la motivación.

Genera ansiedad, señala tus errores… No es agradable!

Como docente este semestre recibí un curso de 8 estudiantes, que todos venían de repetir un curso de Gerencia de Proyectos del semestre anterior…  Para mí es realmente algo inconcebible que un número tan alto de estudiantes pasen por una materia y la pierdan.  ¿Será que el profesor no les enseñó nada? ¿O será que los “tiró a rajar”? En cualquiera de los dos casos, siempre he pensado que si un estudiante falla, puede ser problema del estudiante; pero si un buen número de estudiantes falla, el problema es del profesor.

El sistema de educación tradicional evalúa frecuentemente para medir sus logros (Del sistema), pero termina evaluando es a los individuos…  Y a los individuos no les gusta ser evaluados (Pregúntale al que sea que haya recibido una auditoría).  Según Doman, el hecho de que una persona sea evaluada hace que se le indique todo lo que hace mal, y esto es una fuente inagotable de desmotivación.

La alternativa que propone Doman es motivar a los niños cuadrando las cosas para que les salgan bien.  No estoy del todo seguro que eso me llame del todo la atención, pero supongo que aún me faltan al menos 10 capítulos por leer…

Te quiere,

Papá

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6 comentarios en “Motivación y Evaluación

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