La Zona de Confort

Aún te quedará sonando de la última carta el que una persona se pueda sentir miserable y no estar haciendo nada para cambiarlo.  Sin embargo, es un caso muy común:

  • El mendigo que mencionaba entonces, acostumbrado a vivir con lo mínimo que le provee la caridad ajena, y sin incentivos para buscar algo mejor porque supone mucho esfuerzo.
  • La mujer maltratada física o psicológicamente por su esposo, que no sale de su situación porque no sabe cómo vivir lejos de esa figura masculina.
  • El empleado que odia su trabajo y no lo cambia porque es lo único que sabe hacer, o porque no quiere aventurarse a salir al mercado laboral (O a trabajar por su cuenta).
  • La persona que se encuentra en una relación en la que no se siente bien, pero que sigue con una pareja que no le agrada por costumbre o porque le da miedo estar solo.

Todas estas personas tienen algo en común: Se encuentran en su “Zona de Confort” (En español se escribe con “n”, por si acaso).

¿Pero qué es la Zona de Confort?

Te preguntarás: “¿Cómo puede una persona en una de las situaciones descritas arriba estar en una zona de Confort?”.  Pues te cuento: La palabra clave en la imagen anterior es aparente.  Es decir, puede que no sea el estado ideal de la conciencia, pero parece serlo, simplemente porque la alternativa implica bien sea un gran esfuerzo, o adentrarse en un terreno desconocido.

Entonces, ante el miedo a lo desconocido, nos quedamos en la situación actual (Aunque esta no sea agradable, y aunque probablemente lo que nos espera del otro lado sea fantástico).  Es como la primera Ley de Newton, pero aplicada al ser humano:

Lógicamente, lo que quiero con esta carta en particular es invitarte a que nunca caigas en la trampa de quedarte en tu zona de confort.  Si sientes que estás en una situación indeseable, busca la forma de cambiarla.  Si ves que existe una posibilidad mejor a lo que vives hoy en día, vé por ella.  No quiere decir que todo el tiempo estés saltando de rama en rama, pero sí que no te conformes con algo que no necesariamente es bueno para tí.

Y para ilustrar tooooodo lo que acabo de escribir, en otras palabras y con otro acento, te dejo con este video; que espero te guste, y te sirva:

Postdata: Después de la última carta podría haber tomado dos caminos, este o el religioso.  Como todavía no quiero meterme en temas álgidos, preferí seguir por aquí.  Ya habrá tiempo para hablar de religión.

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Un comentario en “La Zona de Confort

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